lunes, 21 de febrero de 2022

INSEGURIDAD Y VIOLENCIA (actualizado)


En febrero del 2018 escribía un pequeño aporte en Facebook sobre la inseguridad y la violencia en respuesta a un llamado en Uruguay de personas que aprovechaban el crecimiento de los delitos para hacer responsable al gobierno del Frente Amplio. Hoy actualizo y amplío lo que decía entonces.

Quienes peinamos canas nos asombra cómo han cambiado los tiempos aquellos de la tranquilidad, seguridad y solidaridad por éstos de la violencia, el miedo y la competencia. Equivocadamente pensamos que la inseguridad y la violencia es un fenómeno exclusivo de América Latina, Asia o África, pero no es así; en EE.UU. ‒el país de las drogas y las armas‒está cundiendo, en escuelas y lugares de concentración de personas, una locura diaria de asesinatos absurdos unos y por xenofobia alentada por el gobierno otros; en los países de Europa (sin contar los ataques terroristas) los guías de turistas no se cansan de recomendar el cuidado con los “amigos de lo ajeno” y se ha llegado al insólito hecho de cerrar por algunos días el Louvre en París para intentar frenar los despojos a los visitantes y a los propios guardias el museo.

Está claro que en varios países de América Latina la inseguridad ha alcanzado niveles insoportables. También es cierto que en otros ‒aunque les cueste creerlo a sus habitantes‒ la inseguridad es muy baja respecto a los demás, casos de Chile, Uruguay y Costa Rica, aunque en estos países haya crecido la delincuencia. Otros países, como México, Honduras, Colombia, la inseguridad y violencia están totalmente fuera de control y recién ahora ‒con el gobierno de López Obrador‒ en el país azteca se procura soluciones.

En aquel llamado a manifestarse en Uruguay contra la inseguridad y contra el gobierno no se aportaba nada a su solución, sino que se manipulaba el miedo. Como dice Eduardo Galeano: “Habitamos un mundo gobernado por el miedo, el miedo manda, el poder come miedo, ¿qué sería del poder sin el miedo? Sin el miedo que el propio poder genera para perpetuarse.”  No consideraba más que superficialmente un fenómeno que tiene muchísimas vertientes y que no pasa solamente por mejorar leyes (que se debe hacer), o por jueces “cobardes” (que los hay), como se apuntaba, y corruptos (que aún hay más).



Fijémonos en algunos detalles de este fenómeno que se repite en Latinoamérica: en general, desde hace un poco más de 30 años atrás, no había el nivel de delincuencia actual en ningún país; tampoco el uso de drogas (incluyendo el alcohol); tampoco el consumismo desenfrenado como el de ahora; ni se exhibía en la TV ni en cines la apología de la violencia que hoy vemos con costosas y morbosas producciones; no existían años atrás los videojuegos donde se reproducen guerras y enfrentamientos armados con todo realismo; y ‒finalmente‒ el culto actual al hedonismo no existía.

Cada uno de estos “detalles” que consumimos hacen formidables aportes a la delincuencia. ¿Por qué digo que esos “detalles” aportan a la delincuencia e inseguridad? Veamos: siempre ha habido gente con menores y mayores recursos económicos en este mundo. Pero nunca ‒salvo en Chile, Uruguay y Costa Rica donde curiosamente la criminalidad es menor‒ el abismo entre los más pobres y más ricos había sido tan grande. La desigualdad económica en México, por ejemplo, es vergonzosa; resulta imposible comparar a lo que tiene acceso un indígena, un obrero, un campesino o un simple poblador de barrios marginales con lo que puede adquirir un empresario o podía adquirir un funcionario del pasado gobierno (recuérdese que este país tiene el 60% de la población en pobreza y se tiene a empresarios entre los más ricos del mundo…). Es decir, que muchísima gente no tiene posibilidades de consumir un sinfín de productos que la publicidad ofrece machaconamente cada vez que se enciende la TV. Esa TV que nos enseña que, si no accedemos al consumo desenfrenado ‒el hedonismo por encima de todo‒ no somos nadie, no somos nada.


Muchos jóvenes delinquen para comprarse un teléfono celular de última generación, o una moto último modelo, o para adquirir drogas, o ropa y accesorios de marca. Estos mismos jóvenes desde niños vieron en la tele incontables asesinatos, enfrentamientos, uso de productos caros, consumos de drogas y todo lo que nos ofrece el neoliberalismo (léase capitalismo salvaje…) en brillantes escaparates. Y no olvidemos que, en esas cabezas educadas por el sistema generador de violencia, la distancia entre lo virtual y lo real es cada vez menor.

Me llamó mucho la atención una película colombiana, “Sin tetas no hay paraíso”, donde una joven se convierte en mujerzuela de los narcotraficantes y su hermano en sicario. De esta manera es que logran ambos acceder al consumo de productos caros que de otra manera hubiera sido imposible. Conmueve la escena donde el joven es confrontado por su madre al ver que tuvo acceso “mágicamente” a una motocicleta nuevecita y se da cuenta en qué está metido. El muchacho le responde más o menos así: “‒Sabe qué mamá, prefiero vivir pocos años, pero disfrutar de muchas cosas que antes no podía, a morirme de viejo en la miseria.”


La película muestra con toda crudeza la opción de muchos jóvenes de hoy que buscan, por cualquier medio, acceder a bienes de consumo que con un salario paupérrimo jamás alcanzarían. Lamentablemente en México existe un ejército de jóvenes dispuestos a engrosar las filas de la delincuencia, organizada o no. Y por ello el actual gobierno mexicano apunta a quitarles a los narcos esos jóvenes que los grandes medios llamaban despreciativamente “Ninis” (ni estudian ni trabajan…) con oportunidades de trabajo y estudio mediante becas.

Esto es el consumismo:

“Así, lo que en origen es una necesidad puramente económica del sistema capitalista, es convertido en un ritual con unas connotaciones simbólicas e ideológicas capaces de movilizar y aglutinar el sentimiento de las masas, sus deseos y necesidades, sus aspiraciones y finalidades. Se pasa del consumo al consumismo, de la necesidad económica a la realidad psicosocial. De la estructura a la superestructura, según la terminología clásica del materialismo dialéctico. El consumismo es una forma de pensar según la cual el sentido de la vida consiste en comprar objetos o servicios. Esta forma de pensar se ha convertido en la principal ideología que sostiene al sistema capitalista. Es una sociedad que necesita más consumidores que trabajadores. Es decir, es una sociedad donde un mismo trabajador, y aún los no trabajadores, deben ser convertidos en poli-consumidores, personas que consuman el mayor número de productos posibles, así como servicios y cualquier otra cosa que pueda ser puesta en circulación y venta en el mercado por los poseedores de los medios de producción capitalistas. Desde esta óptica mercantil y despersonalizada, los sujetos tienden a dejar de ser vistos como individuos, para pasar a ser meras funciones sociales, tanto a efectos de su utilización como a efectos estadísticos, con una clara finalidad comercial. Es el individuo consumista, paradigma por excelencia del ciudadano medio que desean tener a su servicio los detentadores del poder en la sociedad consumista-capitalista. Un individuo que viva para trabajar y trabaje para consumir, por encima de cualesquiera otras actividades sociales.” (http://lagranlucha.com/la-publicidad-comercial-como-propaganda-de-la-ideologia-consumistacapitalista/)

Podemos concluir con el filósofo y lingüista norteamericano Noam Chomsky, que la industria de las relaciones públicas, la industria de la publicidad «entendieron que era más sencillo crear consumidores que someter a esclavos».

 

Esta misma lógica del consumo en el sistema capitalista ‒ahora en la industria armamentística‒ genera las guerras que, como dice Eduardo Galeano, En la era del mercado, la guerra no es una tragedia, sino una feria internacional. Los fabricantes de armas necesitan guerras, como los fabricantes de abrigos necesitan inviernos.”

Finalmente dediquemos un párrafo a la palabra más usada por el capitalismo salvaje: competitividad.  Esta es la palabra que mejor expresa a todo el sistema de valores vigentes en nuestra sociedad, una concepción de la existencia donde el otro es vivido ante todo como obstáculo, e incluso como potencial enemigo que justifica la violencia. Por ello, un sistema de valores humanista tiene que sustituir el concepto de competitividad por solidaridad.

El capitalismo salvaje hace que hoy parezca estúpido Pierre de Coubertin que nos legó aquella máxima deportiva: “Lo más importante del deporte no es ganar, sino participar, porque lo esencial en la vida no es el éxito, sino esforzarse por conseguirlo.” Esta concepción humanista del deporte, hoy es refutada por los entrenadores norteamericanos y algún comentarista deportivo sabelotodo de Uruguay ‒como Sergio Gorzy‒ con la frase “¿Hay otra cosa que no sea ganar?”

Es oportuno recordar lo que nos decía el gran educador mexicano Pablo Latapí: “Es una perversión inculcar a los estudiantes una filosofía del éxito en función de la cual deben aspirar al puesto más alto, al mejor salario y a la posesión de más cosas; es una equivocación pedagógica llevarlos a la competencia despiadada con sus compañeros porque deben ser “triunfadores”. Para que haya triunfadores –me pregunto– ¿no debe haber perdedores pisoteados por el ganador? ¿No somos todos necesariamente y muchas veces perdedores, que, al lado de otros perdedores, debemos compartir con ellos nuestras comunes limitaciones? Críticas semejantes habría que hacer al concepto de “líder” que pregonan los idearios de algunas Universidades, basado en la autocomplacencia, el egoísmo y un profundo menosprecio de los demás. Una educación de calidad, en cambio, será la que nos estimule a ser mejores pero también nos haga comprender que todos estamos necesitados de los demás, que somos “seres-en-el-límite”, a veces triunfadores y a veces perdedores.”

Sigamos rindiendo culto al capitalismo salvaje, a hacer más profunda la diferencia entre ricos y pobres, a consumir mucho más de lo que necesitamos, a contaminar sin remedio al único mundo que tenemos, a arrodillarnos ante el altar de las armas virtuales o reales, a ser únicamente ganadores y veremos cómo crece mucho más la violencia y la criminalidad.

  

jueves, 10 de junio de 2021

UN PUNTO DE VISTA SOBRE LAS ELECCIONES 2021 EN MÉXICO

 

El domingo 6 de junio de 2021 se llevaron a cabo las Elecciones Federales intermedias en México para elegir a los 500 integrantes de la Cámara de Diputados que se renueva cada 3 años, a diferencia de la Cámara de Senadores que lo hace cada 6. Coincidieron con esta elección nacional, la votación de alcaldes y juntas municipales de 1900 ayuntamientos, como también la elección de 15 gubernaturas de los 32 estados que integran el país.

Esta fue la primera elección limpia y transparente en prácticamente toda la historia de México, donde no hubo descarados fraudes electorales. El actual gobierno de México logró cambios sustanciales en el Código Penal al establecer que el fraude electoral es un delito grave sin derecho a fianza. De cualquier manera no faltaron los “mapaches” que intentaron comprar votos abusando de la pobreza de la gente pero varios fueron denunciados y detenidos por los propios votantes que en algún caso les quitaron el dinero y lo aventaron al aire para que los presentes lo tomaran. Pero fueron pocos y no incidieron mayormente en los resultados electorales.

Esta elección creíble ocurrió a pesar de la parcial y corrupta autoridad electoral (Instituto Nacional Electoral) que hizo hasta lo imposible por descalificar a los partidos que integran el gobierno en beneficio de los partidos de la oposición (derecha) acusados todos de flagrantes casos de corrupción. La masiva concurrencia a votar y la vigilancia ciudadana evitó que el INE se atreviera a meter mano en los cómputos electorales, cosa que siempre hizo.

Quienes sí metieron mano en las campañas electorales de los partidos de derecha fueron no pocos empresarios, prácticamente todos los medios de comunicación (salvo honrosas excepciones), grupos de la delincuencia organizada y de la “delincuencia de cuello blanco” (ex presidentes, ex gobernadores, ex funcionarios públicos y varios gobernadores actuales) creando un clima de enfrentamiento y violencia que ocasionó fueran asesinados 91 candidatos.

EL ACOSO

Vale la pena detenerse a analizar muy brevemente lo que está haciendo la derecha: nunca en la historia del país un presidente había sido tan acosado por los medios de difusión que se oponen a la lucha contra la corrupción porque ellos se beneficiaron del dinero que recibían a cambio de hablar bien de los gobiernos anteriores. Nunca los empresarios, a través de sus organizaciones patronales, se habían puesto contra los gobiernos de turno porque se habían beneficiado al no pagar impuestos, al comprar empresas productivas del estado por muy poco dinero como Telmex (Teléfonos de México), Ferrocarriles Nacionales, Fertimex (empresa productora de fertilizantes), SICARTSA (Siderúrgica), bancos (Banamex, Bancomer, Multibanco Comermex, Serfin, etc.), Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril, Diesel Nacional, Aeropuertos, Canal 13 (televisora del Estado) y un largo etcétera más. Es oportuno recordar que Telmex se otorgó al mexicano Carlos Slim por sólo 442.8 millones de dólares, cuando su valor oficial era de más de 7 mil millones de dólares. Después de esta compra se convirtió en el súper millonario hombre de negocios…



Este acoso basado en la desinformación y la mentira es descarado, masivo y siempre aplicando la vieja máxima del nazi Goebbels: “Una mentira repetida mil veces… se transforma en verdad”. Los grandes medios, los analistas, los periodistas, los intelectuales vendidos y comprados siguieron y siguen al pie de la letra también esta otra indicación del Ministro de Propaganda de la Alemania Nazi: “Hay que hacer creer al pueblo que el hambre, la sed, la escasez y las enfermedades son culpa de nuestros opositores y hacer que nuestros simpatizantes se lo repitan en todo momento (…) Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar (…)”  Usted, amigo lector, cambie solamente las palabras “nuestros opositores” por “López Obrador”…

Desde el primer día de gobierno de la actual administración se desató esta campaña propagandística dirigida por el empresario Claudio X. González, impresentable personaje que recibe dinero de la USAID a través de la Embajada Americana, para crear un sentimiento de odio y desprecio por el actual mandatario mexicano y así volver a la corrupción, a los desfalcos, a seguir privatizando las pocas –pero valiosas y estratégicas– empresas como PEMEX (Petróleos Mexicanos) y la CFE (Comisión Federal de Electricidad) que tanto añoran las empresas gringas, españolas y de otros países. Ahora entenderá usted, por qué algunos medios gringos y El País de España no dan una sola pausa en sus ataques contra el gobierno mexicano.

Lamentablemente la casi totalidad de los medios mexicanos se han unido (como el PRI, PAN y PRD) en desatar el odio (“López Obrador es un peligro para México”, “Morena es la desgracia de México”) para degradar la política y alterar la convivencia social. Morena (Movimiento de Regeneración Nacional), partido que creó López Obrador y que tiene como aliados al PT (Partido del Trabajo) y algunas fracciones del PVEM (Partido Verde de México), prácticamente no tienen ningún medio que los apoye. El diario La Jornada es el único medio de prensa que practica un periodismo más o menos profesional y que varios de sus periodistas reconocen logros del gobierno. La revista Proceso está experimentando un giro de 180 grados al morir Julio Scherer García y heredar su hija –casada con el indecente Juan Ignacio Zavala, panista, cuñado de Felipe Calderón…– la batuta de la línea editorial. Resultado: es el Presidente López Obrador y sus conferencias de prensa diarias contra todos los medios. No hay equilibrio. No hay equidad. No hay profesionalismo ni ética periodística. La corrupción –interminable monstruo de mil cabezas– que sembró el PRI y el PAN durante 36 años ha dejado una prensa cínica, mentirosa, sin la menor credibilidad que es mejor perderla que encontrarla.

RESULTADOS ELECTORALES

Los resultados electorales son claros y no habría mucho para decir, pero es tanta la manipulación de los medios que es mejor presentar los fríos números y luego un breve comentario.

Diputados



Morena y sus aliados tuvieron mayoría simple antes de las presentes elecciones y ahora la mantuvieron. Jamás tuvieron mayoría calificada (2/3 de los diputados presentes al momento de la votación). La mayoría calificada se obtuvo mediante negociaciones en la propia Cámara de Diputados con votos de algunos partidos de la oposición.

Fracasó totalmente el plan de la derecha (PRI, PAN, PRD, INE, empresarios encabezados por Claudio X. González y los medios de prensa) de quitarle la mayoría de diputados a Morena y sus aliados. La derrota de la alianza de los partidos corruptos es incuestionable a pesar del maquillaje que se intenta hacer. Es más, ni siquiera estos tres partidos aliados lograron ganar 1/3 de la Cámara de Diputados.

Gobiernos estatales



Las elecciones para Gobernadores en 15 estados significaron una derrota en toda la línea de la derecha. Fue una victoria arrasadora de Morena y sus aliados que consiguieron la victoria en 11 estados y 1 estado más por el triunfo de dos de sus aliados (PT- PVEM).

Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa, Nayarit, Colima, Michoacán, Guerrero, Campeche, Tlaxcala y Zacatecas serán gobernados por Morena y aliados. Mientras que San Luis Potosí por el PT y PVEM.

La derecha ganó sólo 3 estados: Chihuahua (PAN-PRD), Nuevo León (MC) y Querétaro (PAN).

Y, finalmente, en 19 cámaras de diputados estatales Morena y sus aliados tienen la mayoría de integrantes.

En los estados los resultados no se pueden maquillar…

Municipios y Alcaldías

Confieso que no he podido encontrar una ilustración de los resultados generales de los 1900 municipios del país, pero sí se hace evidente que en estas demarcaciones la ciudadanía vota de acuerdo a cómo fue la administración municipal saliente, casi sin ningún compromiso con los partidos. La cercanía de los candidatos con los ciudadanos, sus compromisos y resultados de la administración marcan el rumbo de los partidos triunfadores, a tal punto que existen ganadores de todos los partidos con un resultado multicolor.

Respecto a las Alcaldías de la Ciudad de México fue notoria la derrota de Morena cuando la oposición pasó de gobernar 5 alcaldías a 9 de las 16 en total. El acoso, el desastre de la Línea 12 del Metro, la grilla morenista que no permitió presentarse unidos, y –sin dudas– malas administraciones en las alcaldías marcaron el rumbo de los resultados electorales.

EN RESUMEN

El proyecto de la derecha de frenar la lucha contra la corrupción, de frenar los cambios y apoyos a favor de la gente más desprotegida, de frenar la recuperación de la autonomía energética nacional, de frenar que las grandes empresas paguen impuestos como cualquier ciudadano, de frenar el éxito contra el robo de combustibles (huachicol), de frenar la austeridad del gobierno, de frenar las obras del nuevo aeropuerto de Santa Lucía, de frenar el Tren Maya, de frenar las obras del istmo, de frenar el mayor programa en el mundo de reforestación… fracasó.

Pero los grandes medios de difusión de México seguirán –como merolicos[1]– diciendo que la izquierda progresista perdió. Creerles… depende de usted.

 



[1] La palabra merolico es un mexicanismo que designa a un charlatán, a un vendedor y/o a un curandero callejero que hace promesas de maravillas sin fin, pontificando a toda velocidad las cualidades de su producto —por extensión se les dice así a las personas que hablan mucho.


viernes, 9 de octubre de 2020

ORIGEN E HISTORIA DE LA GUITARRA

Para acceder al PDF del libro dé clic al siguiente enlace:

ORIGEN E HISTORIA DE LA GUITARRA 



ADVERTENCIA DEL REVISOR 

Este libro escrito por el guitarrista y musicólogo uruguayo Cédar Viglietti fue titulado por él como Origen e historia de la guitarra en el Uruguay, sin embargo, la Editorial Albatros de Argentina contratada para publicarlo modificó el título sin autorización del autor quitando en el Uruguay para así favorecer su venta y distribución en todo el mundo de habla hispana. Como podrá apreciarse contiene una amplia información introductoria sobre el origen e historia de los instrumentos que precedieron a la actual guitarra (vihuela y laúd, así como de la antigua guitarra española hoy llamada barroca), situación que aprovechó la editorial para modificar indebidamente el nombre original.

Hecha esta aclaración, puede constatarse que no es un acto de nacionalismo exagerado la información contenida en el libro sobre Uruguay sino el cometido principal de esta publicación que se hizo en dos ediciones:1973 y 1976.

La edición de este libro se cerró en 1971 aunque Viglietti logró incorporar alguna información de último momento en 1972 cuando ya se encontraban sus páginas en la imprenta elegida por la editorial citada.

Es imposible no subrayar fundamentalmente para las nuevas generaciones de lectores que esta obra se realizó en aquellos años donde no existía la computadora, ni el internet; sino el trabajo extenuante de recoger información en bibliotecas, hemerotecas, archivos personales, correspondencia con musicólogos, compositores, guitarristas y alguna visita a la Argentina para recoger información de fuentes más importantes y actualizadas. Se debe destacar también, la labor artesanal de incorporar información y datos a punta de lápiz en interminables horas ya que aún no hacía su aparición la fotocopia y muchos menos la fotografía digital.

No se busque en este libro el frío rigor académico muchas veces preciso, pero también muchas veces intrascendente; aquí se encontrará pasión y amor por el instrumento de seis cuerdas que permitirá a los jóvenes guitarristas y aficionados en general, tener información seria y confiable de quienes fueron piedras fundamentales en la creación e interpretación de las obras musicales, así como en la enseñanza de nuestro instrumento.

Es importante saber que su contenido, así como su redacción no fueron modificados ni actualizados para respetar así la edición original. Solamente se realizaron pequeñas correcciones, se agregaron aclaraciones de nombres, instituciones, y algunas fechas que en su momento eran desconocidas.

Finalmente, la intención de publicar en internet esta obra obedece a la necesidad de facilitar a estudiantes y aficionados a la música el acceso libre y oportuno a información ordenada que lamentablemente es escasa tanto en librerías, bibliotecas o el propio internet. En este sentido, creo que si el autor viviera estaría totalmente de acuerdo en difundir su obra por este medio relativamente libre e igualitario en un mundo tantas veces subordinado y desigual.

Cédar Viglietti (h)

miércoles, 29 de abril de 2020

NO SE PUEDE LEER LA PRENSA MEXICANA


La corrupción del capitalismo salvaje (neoliberalismo, para usar un término que oculta su verdadero fin) durante 36 años en México ha llevado a que hoy sea imposible leer la prensa mexicana.

Por un lado, los grandes medios, periodistas e intelectuales mercenarios (El Universal, Reforma, Televisa, TV Azteca, El Financiero, Radio Fórmula, López Dóriga, Ciro Gómez Leiva, Loret de Mola, Enrique Krauze, Héctor Aguilar Camín, entre otros) que lucraron con la corrupción hoy están que trinan por volver a los viejos tiempos del chayote y la publicidad oficial. Por el otro, los medios de “izquierda” (La Jornada, Revista Proceso y alguno más) que esperaban verse beneficiados por el nuevo gobierno de López Obrador y ser ellos ahora los comprados y beneficiados por la publicidad oficial –pero no se les hizo–, se volvieron cuasi opositores para ver si los callan con dinero.

Lamentablemente debe saberse que la Revista Proceso está sumida en un giro político de 180 grados al desaparecer su director y fundador Julio Scherer García. Hoy su hija María Scherer, principal accionista del grupo Proceso, está cediendo el control editorial a su esposo, el panista Juan Ignacio Zavala, cuñado –nada menos– del ex presidente Felipe Calderón… De muestra va este botón amarillista de pesadilla: 



Hay otro pequeño grupo de periodistas y comentaristas que siempre estuvieron en la oposición de los gobiernos neoliberales y que se esperaba verlos asumir una posición sensata, inteligente y crítica de un nuevo gobierno que heredó bastante más que siete calamidades (Carmen Aristegui, Lorenzo Meyer, Sergio Aguayo y alguno más), sin embargo muchas veces se pierden en sesudos análisis críticos de pequeñas inconsistencias del gobierno de López Obrador, cuando hay tanto que rescatar de su lucha contra la corrupción y por los que más necesitan apoyo. Parecería que no han notado que cambió y mucho la conducción de este país y no dejan una postura de oposición infantil. De Denise Dresser mejor no hablar porque realmente alguna inexplicable enfermedad mental le ha hecho perder el juicio y da mucha pena oírla.

Por último un consejo seguramente innecesario: si usted, amigo lector, quiere informarse equilibradamente, sin mentiras ni engaños, vea todas las mañanas, de lunes a viernes a las 7 am del centro de México, las Conferencias Presidenciales (en vivo en el Canal 14 o en YouTube a la hora que usted guste), donde López Obrador contesta a todos los periodistas del país (de los grandes, medianos y pequeños medios) todas las preguntas sin censura. Por cierto, estas conferencias de prensa diarias y libres son únicas en el mundo, ningún otro presidente se ha atrevido nunca a darlas. Ante tanta mentira y desinformación de los medios de prensa mexicanos que están en una furiosa campaña contra López Obrador, éste ha encontrado en estas conferencias un magnífico instrumento de respuesta e información.

viernes, 31 de enero de 2020

El nuevo gobierno de México


Hace un poco más de dos años escribí en este mismo blog, un artículo tituladoMÉXICO 2017, ¿QUÉ HACER?” donde ofrecía una opinión sobre la situación política del país y de los distintos partidos políticos que aparecían en el panorama electoral. De ese artículo ­–que usted, estimado lector, puede consultar– hoy en enero de 2020 no quito ni un punto ni una coma, salvo el párrafo donde hago un juicio sobre Andrés Manuel López Obrador (AMLO) que ahora rectifico al verlo actuar al frente del gobierno mexicano.

 

Debo reconocer que López Obrador –a pesar de su orígen priísta y de varios impresentables colaboradores– ha dado razón a aquella canción que dice “…cambia, todo cambia…” La personalidad del ahora Presidente de México es la de un estadista íntegro y muy sagaz que ha cambiado para bien rasgos de una personalidad intransigente y mal humorada (abundante y oportunamente magnificada por la derecha mexicana dueña de los grandes medios de difusión) por los de un gobernante tolerante y sereno que siempre encuentra un pase taurino al lidiar con la poderosa y corrupta mafia del poder mexicano (dirigentes del PRI y el PAN y varios grandes empresarios) y el gobierno agresivo y absurdo de Trump.

 

Comencemos por comentar que el pueblo mexicano se hartó de tanta corrupción e impunidad, de tanto robo de gobernantes como de muchos empresarios, por lo que su expresión en las urnas fue de tal proporción que por primera vez en muchísimos años resultó imposible que el PRI (Partido Revolucionario Institucional) y el PAN (Partido de Acción Nacional), siempre gobernando juntos, pudieran recurrir a sus acostumbrados fraudes electorales con el apoyo del Instituto Nacional Electoral (INE). El partido MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional) de López Obrador logró un triunfo absoluto con mayoría en ambas cámaras legislativas, así como en varios gobiernos de los estados y municipios. De tal magnitud fue la victoria que esta vez el INE (antes IFE) no pudo rescatar al neoliberalismo y organizar un nuevo fraude. Realmente fue un triunfo avasallante que sólo un tonto podría no reconocer. Bueno… hay un par de imbéciles que siguen cayendo en el más profundo descrédito por no reconocer la aplastante victoria de AMLO y sus sanos primeros pasos en el gobierno. Ellos son los ex presidentes Vicente Fox y Felipe Calderón que no paran de tuitear estupideces en una verdadera demostración de insensatez y poca inteligencia. No aprenden una vieja sentencia mexicana: “Calladito… te ves más bonito.” Por cierto, no faltan los periodistas enriquecidos que siguen cobrando los ataques al nuevo gobierno (Carlos Loret de Mola, Ciro Gómez Leiva, etc.).

 

Primeras medidas

 

La primera medida del gobierno de AMLO fue única en todo el planeta. Jamás un presidente se había atrevido a realizar una conferencia de prensa diaria frente a todos los medios nacionales e internacionales sin ninguna censura, con toda la libertad de preguntar hasta los temas más espinosos y contestarlos hasta que el reportero quedara satisfecho. Esta formidable herramienta para conocer sus opiniones, que es trasmitida por la televisión oficial (Canal 14,  http://www.canalcatorce.tv) de 7 am a 9 am y por varios canales de YouTube, ha resultado en el mayor éxito político frente a los impenetrables y poderosos medios de prensa de la mafia del poder. Las “conferencias mañaneras”, como se les dice coloquialmente, jamás faltan y si el presidente sale de gira la realiza desde el estado que visita.

 

No existe ningún presidente en el mundo que se enfrente todos los días a una prensa mal intencionada y corrupta y salga siempre airoso de las más venenosas preguntas (a partir de cínicas mentiras) que con toda calma y precisión desarma y termina demoliendo al medio que las hizo. Así, diariamente, vemos pasar a reporteros muy jóvenes que rápidamente son desbaratados hasta tener que mandar reemplazos con veteranos “chayoteros” (periodistas acostumbrados al soborno que una oficina de los gobiernos anteriores daba a un periodista para inducirlo a informar según su conveniencia) que también la pasan mal y no regresan. Estas Conferencias mañaneras tienen cada día mayor audiencia porque en ellas uno se entera absolutamente de todo el quehacer político de México y han logrado destronar a famosos periodistas corruptos que a esa misma hora disparaban mentiras en sus programas. Muchas veces en la mañana, AMLO está acompañado por algún secretario (ministro) o director de algún área que brindan mayores detalles sobre temas específicos.

 

Es oportuno decir que AMLO nombra indistintamente a los conservadores como neoliberales o neoporfiristas, haciendo referencia a la dictadura de Porfirio Díaz que ocasionó la Revolución Mexicana de 1910. Ha recuperado un término de su gran admirado, el presidente Francisco I. Madero, que usaba contra la prensa conservadora de la época revolucionaria: los fifís. Esos fifís que instaron a los militares a fusilarlo a él y a una turba linchar a su hermano Gustavo. Muchas mañanas la conferencia termina en una espléndida clase de historia mexicana que López Obrador, empedernido lector y escritor, da a los sorprendidos reporteros ignorantes del pasado. Vale la pena recordar en este momento la abismal diferencia intelectual entre AMLO y Peña Nieto, cuando éste último fue motivo de mofa al preguntársele en la Feria del Libro de Guadalajara qué tres libros habían influido en su vida. El iletrado, ya convertido en “totalmente palacio”[1] presidente, no fue capaz de nombrar un solo libro y balbuceó haber leído algún fragmento de la biblia.

 

En las conferencias mañaneras AMLO machaca diariamente su proyecto de gobierno al explicar una y otra vez que su meta es acabar con la corrupción y la impunidad en el gobierno; atender las necesidades de los pobres primero; implementar medidas inmediatas de austeridad republicana en la nueva administración; impulsar leyes para considerar delitos graves la corrupción –en todas sus modalidades–, robo de combustibles y fraude electoral; disolver el Estado Mayor Presidencial (8,000 elementos del ejército que cuidaban al presidente de la república); respetar la Constitución Política de México por primera vez respecto a la independencia del Poder Legislativo y del Poder Judicial que siempre estuvieron sometidos al Poder Ejecutivo; convertir la tristemente famosa residencia presidencial de Los Pinos en un espacio de arte y cultura (ahora el Presidente despacha en Palacio Nacional que estaba vacío).

 

Como parte de las primeras medidas de austeridad del gobierno, AMLO bajó a la mitad su sueldo de presidente y decretó que ningún funcionario podría ganar más que él. Quitó inmediatamente seguros privados de salud para altos funcionarios y un sistema de “ahorro” imposible de justificar donde el alto funcionario invertía el 10% de su salario y el gobierno le sumaba otro 10% más en su cuenta de ahorro. Decretó que el gobierno federal no compraría ni rentaría ningún automóvil nuevo para los funcionarios. Se acabaron los viajes en aviones y helicópteros de gobierno y el mismo presidente comenzó a utilizar los vuelos comerciales para trasladarse a los estados lejanos del centro del país. Puso a la venta 72 aeronaves para uso de la Presidencia de la República (33 aviones y 39 helicópteros), entre ellos el nuevecito avión presidencial que tiene un costo de 140 millones de dólares.

 

La lucha contra el “huachicol”

 

A partir del primer día del nuevo gobierno comenzó una lucha frontal contra el robo de combustibles (“huachicol”[2]) tolerado, promovido y muchas veces aprovechado por altos funcionarios de los gobiernos anteriores. Aunque parezca mentira, en el sexenio de Peña Nieto se robaban diariamente de los oleoductos que atraviesan el país el equivalente a una quinta parte del consumo total nacional de gasolina, unos 150,000 barriles por día, según cálculos de Reuters basados en datos oficiales. En algunos casos, –aunque usted no lo crea– salía una larga manguera de las refinerías de PEMEX hasta camiones tanques que cargaban la gasolina y nadie veía nada. Ese combustible robado terminaba vendiéndose en gasolineras cómplices (muchas en manos de funcionarios de gobierno) con un margen de utilidad fabuloso.

 

López Obrador ordenó cerrar todos los ductos, quitar las tomas clandestinas y metió al ejército y la marina para terminar con el robo descarado de combustible que enriqueció a los gobernantes anteriores. Como podrá suponerse esta medida de lucha contra el huachicol produjo un desabasto muy importante de combustibles en casi todo el país. Largas colas en las pocas gasolineras que lograban obtener combustible, racionamiento en la venta a los automovilistas, transporte de gasolinas a los centros de distribución de PEMEX a través de camiones tanques (pipas) para mantener cerrados los ductos, etc., etc.

 

Mientras tanto el gobierno de López Obrador se enfrentaba a los ataques de toda la prensa que se escandalizó por la falta de combustible y la posible paralización del país. Reclamaban los medios que no se iba a poder frenar el robo de combustible mientras la televisión mostraba las largas colas de automóviles y la desconformidad de unos pocos ciudadanos que se quejaban de las medidas del gobierno. La realidad era que la inmensa mayoría de los ciudadanos apoyaba la lucha contra el huachicol y aceptaba con paciencia el desabasto de combustible. A pesar de una enorme tragedia en el estado de Hidalgo cuando se incendió una toma clandestina con muchas personas aprovechando a robar unos pocos litros de gasolina, el gobierno controló este gigantesco despojo. Fue la primera y gran victoria de AMLO al frente del gobierno. La siguiente gráfica muestra la dimensión del triunfo contra la corrupción imperante en PEMEX y en el gobierno de Peña Nieto.



 

El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México

 

Dentro de las primeras medidas de gobierno AMLO canceló la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), verdadero emporio de corrupción que se montó cuidadosamente con todo el apoyo de empresarios y medios de prensa corrompidos ya que las verdaderas intenciones era construir este monstruo para favorecer con licitaciones amañadas y sobreprecios a grandes empresarios cómplices y políticos enriquecidos de tanto robar metidos a empresarios. Para ello abandonaron el Aeropuerto Internacional de Toluca (construido con bombos y platillos para desahogar el Aeropuerto de la Ciudad de México) que llegó a operar 4,1 millones de pasajeros y que ahora apenas 700 mil pasajeros pasan por él al año.

 

Pero la principal intención de los neoliberales (gobierno y empresarios) era construir el NAICM en el vaso de Texcoco, lugar de un gran lago regulador que evita inundaciones en las zonas urbanas del oriente de la ciudad y ayuda a recargar los sobreexplotados mantos acuíferos de la región; lugar donde se registra el paso de 250 tipos de aves que utilizan esta área con fines de reposo, alimentación, formación de parejas y reproducción; es un humedal que no sólo sirve a las aves y equilibrio ambiental, sino también a la gente pues con su existencia se retienen enormes cantidades de polvo que de otra forma, volarían en los alrededores afectando a los humanos con consecuencias a la salud que van desde alergias, infecciones oculares, respiratorias y cutáneas, incluso cáncer. Ni hablemos del suelo pantanoso que significaba el peor lugar para construir un aeropuerto que implacablemente se iría enterrando en el lodo y que los propios ingenieros que comenzaron la construcción lo reconocieron.



 

¿Por qué cometer estos daños irreversibles de los restos del Lago de Texcoco? Fácil respuesta: construir en el lugar que hoy ocupa el Aeropuerto Benito Juárez un inmenso centro comercial y residencias de lujo al estilo de Santa Fe, espacio al occidente de la Ciudad de México, pero de mucho mayor tamaño. Ya tenían listo la compra de estos espacios por pocos pesos y su venta por muchísimos dólares para beneficio de los de siempre.

 

La propuesta de AMLO es mantener el actual Aeropuerto Internacional Benito Juárez modernizando sus instalaciones con sus dos pistas en uso y ya se construye uno alternativo con dos pistas donde hoy existe la base militar aérea de Santa Lucía e incorporar al Aeropuerto Internacional de Toluca con su pista actual a lo que sería un Sistema Aeroportuario de la Ciudad de México con cinco pistas en lugar de las únicas dos que se habían proyectado en el NAICM al quitar el actual aeropuerto Benito Juárez.

 

¡La derecha y sus medios de difusión pusieron el grito en el cielo! ¡Así se acabará México, vamos a una dictadura como Venezuela, se vendrá el peso mexicano al suelo, nos comerá la inflación, se retirarán las inversiones extranjeras, la desconfianza reinará en el país! ¡140 amparos judiciales promovieron para evitar el fin del negociado! Llegaron al extremo de comprar un “dictamen técnico” de una compañía extranjera que indicaba falsamente la imposibilidad de usar los dos aeropuertos (B. Juárez y Santa Lucía) porque chocarían los aviones en el aire…

 

Nada de los augurios de la derecha conservadora (priístas, panistas, empresarios voraces y sus medios de prensa) ocurrió. El peso mexicano en el último año está entre las tres monedas más fuertes del mundo, la inversión extranjera creció el 7.8% respecto a la administración anterior, la inflación se ubica en el 3.18 % anual, nunca ha habido más libertad de expresión en los últimos 40 años del país, nunca antes en la historia de México el Poder Legislativo, el Poder Judicial y la Fiscalía de la República habían sido autónomos (antes el presidente les ordenaba qué hacer y decir).

 

Primero los más pobres

 

Es necesario destacar que las zonas más ricas del país (abundante petróleo, agua, zonas arqueológicas, maderas finas, fauna, etc., siempre fueron las más olvidadas y pobres; ahora la nueva administración federal construye el Tren Maya que unirá Tabasco, Campeche, Yucatán, Chiapas y Quintana Roo con servicios turísticos, de carga y pasajeros en general. Este tren detonará el desarrollo del sureste mexicano a la vez que se explotarán nuevos destinos turísticos y arqueológicos. Se suma a este proyecto el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec que ya se construye con un paso ferroviario de carga que competirá con el canal de Panamá en mejores condiciones económicas al unir el puerto de Salinas Cruz en el Pacífico y Coatzacoalcos en el Golfo de México.

 

Dos programas de desarrollo para los más olvidados tienen un marcado éxito: Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro. El primero es un programa de gran alcance que se ha implementado en 8 estados (Chiapas, Tabasco, Veracruz, Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Durango y Puebla) ya que se trata de contratar con empleo permanente (no temporal) a campesinos mexicanos y migrantes centroamericanos para plantar árboles maderables autóctonos y frutales que repongan la vegetación diezmada durante las administraciones corruptas anteriores y den provecho económico y ecológico a mediano y largo plazo. Actualmente se llevan contratados 400,000 campesinos que ya han sembrado 560,000 hectáreas de caoba, cedro, hule, pimienta gorda, café, guanábana, canela, etc. Se espera seguir contratando campesinos y sembrar 500,000 hectáreas más en 2020.
Los gobiernos anteriores olvidaron a los jóvenes sin recursos que no podían estudiar ni trabajar llamándoles “ninis” (ni estudian ni trabajan). Ahora la nueva administración creó Jóvenes Construyendo el Futuro que consiste en darles una beca de $3,600 para que se capaciten durante un año en empresas y oficinas del sector público y privado, comercios, talleres para aprender un oficio y poder incorporarse a la vida productiva. Los dueños o responsables de los negocios serán los tutores responsables de estos jóvenes entre 18 y 29 años que ya alcanzan la cifra de 900,000 becarios.
El nuevo gobierno mexicano ofrece, además, apoyos como el Programa Nacional de Becas para el Bienestar (para alumnos de pre escolar, primaria y secundaria); Pensión para Adultos Mayores (ayuda económica bimensual universal para todos los mayores de 68 años); Jóvenes Escribiendo el Futuro (becas para jóvenes universitarios menores de 29 años); Beca para el Bienestar de las Familias (apoyo económico para familias en extrema pobreza); Beca Universal (apoyo económico a estudiantes entre 14 y 21 años de preparatoria); Programa de Crédito Ganadero a la Palabra (este apoyo consiste en entregar de una a 10 novillonas y hasta un toro por productor); Pensión para el Bienestar de las Personas con Discapacidad (este apoyo está dirigido a niños y adolescentes de 0 a 29 años que tienen discapacidad permanente y a personas que son parte de la población indígena hasta 64 años); Tandas para el Bienestar (este programa está dirigido a artesanos, comerciantes y muy pequeños empresarios donde se les presta en un inicio seis mil pesos sin intereses, abonando ese crédito con pagos mensuales de 500 pesos. Al terminar de pagar los seis mil pesos, recibirán otro crédito de 10 mil pesos, luego de 15 mil y así hasta llegar a 20 mil pesos).

Seguridad Pública

La seguridad pública de las administraciones anteriores no sólo fue inexistente, sino que la dejaron en manos de funcionarios defensores del narcotráfico. Esto no es mentira. La prueba evidente de esta sinrazón es que el Secretario (Ministro) de Seguridad Pública (Genaro García Luna) del gobierno del sinvergüenza Felipe Calderón está preso en EEUU por narcotráfico. Pero antes, en el gobierno del ranchero bruto Vicente Fox, García Luna fue titular del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN)…
El ex presidente Calderón creó la Policía Federal que la destinó a cuidar los edificios y oficinas del propio gobierno y solamente 10 mil elementos para la seguridad pública en un país de 120 millones de personas. A efectos de comparación: Uruguay tiene aproximadamente 30 mil policías nacionales con una población de poco más de 3 millones de habitantes. Es justo decir que en México existen cuerpos policiales independientes en los estados y municipios, pero lamentablemente éstos casi todos están copados por el narcotráfico y las bandas de secuestro y extorsión. Pero ¡eso sí, los presidentes Fox, Calderón y Peña Nieto tenían 8,000 elementos militares en el Estado Mayor Presidencial para su protección y custodia! Afortunadamente AMLO disolvió este cuerpo militar.
López Obrador optó por crear la Guardia Nacional, un cuerpo policial con una estructura militar con un total de 140,000 elementos (actualmente ya se cuenta con 70,000). La Guardia Nacional no pudo ser puesta en marcha inmediatamente porque se necesitaba la aprobación del Poder Legislativo y el 15 de marzo de 2019 se aprobaron las reformas constitucionales necesarias para comenzar a reclutar y capacitar al personal correspondiente. El primero de julio de 2019 comenzó a actuar este cuerpo policial a la mitad del total de integrantes proyectado.

Es claro que de la noche a la mañana no se podrán solucionar los gravísimos problemas de inseguridad prohijados durante más de 30 años, aunque no faltan los críticos irreflexivos (manipulados por los grandes medios) y los grandes medios (con sus ataques reflexivos para volver a la gran corrupción y llenarse de dinero) que gritan a los cuatro vientos que el gobierno de AMLO no ha dado resultados en el combate a la delincuencia.
La apuesta de AMLO es atacar las causas de la delincuencia (falta de trabajo, oportunidades y apoyos) con los programas que le quitarán al narco y a las bandas de delincuentes el fácil reclutamiento de los jóvenes olvidados, a la vez de poner una fuerte presencia de policías a través de la Guardia Nacional.

El Ejército Mexicano

Hago un punto y aparte con una opinión sobre el Ejército Mexicano, porque se ha constituido además del apoyo popular en la principal fuerza de sostén de este gobierno progresista inspirado en los mejores personajes de la historia mexicana (Juárez, Madero, los hermanos Flores Magón, los generales Felipe Ángeles y Lázaro Cárdenas entre otros).
Quienes conocemos Sudamérica sabemos cómo han logrado los estadounidenses transformar la mayoría de los ejércitos nacionales de Latinoamérica en verdaderos ejércitos de ocupación que no sirven para nada más que reprimir a sus pueblos. Son siempre la última defensa de las políticas neoliberales y no dudan en dar golpes de estado cruentos contra gente desarmada. Ya se vio que cuando se enfrentan a otro ejército se transforman en una bola de cobardes que mandan a los jóvenes reclutas a la primera línea (Guerra de Las Malvinas).
El Ejército Mexicano es distinto a todos los demás ejércitos latinoamericanos. No es un ejército de castas. No se sienten por encima de la gente desarmada. No son racistas como el ejército uruguayo (los invito a buscar un oficial de piel negra en sus filas). Tampoco son admiradores del ejército alemán nazi como los uruguayos, argentinos y chilenos entre otros. El Ejército Mexicano es producto de la Revolución Mexicana, son gente sencilla muchos de sus oficiales y toda la tropa provienen del campesinado y los pueblos indígenas. Nunca dieron un golpe de estado. Sí han cometido crímenes abominables: Tlatelolco, el Halconazo, Aguas Blancas, Acteal, Tlatlaya, Ayotzinapa y muchos más. Pero nunca han sido por iniciativas propias sino por cumplir órdenes de los gobernantes civiles de turno, que son los verdaderos criminales. También es cierto que varios altos mandos fueron corrompidos por los gobernantes de turno y por los narcotraficantes, pero en general especialmente la Marina están limpios de corrupción y son escrupulosamente obedientes del gobierno civil de turno. López Obrador sostiene que “el Ejército Mexicano es pueblo uniformado” y buena parte de sus acciones (seguridad pública, construcción del aeropuerto de Santa Lucía, combate al huachicol, etc.) se hacen con el apoyo del Ejército y la Marina.
Es más, la columna vertebral de la Guardia Nacional está integrada por soldados y marinos que han recibido órdenes y capacitación en derechos humanos para erradicar las viejas órdenes de los gobiernos anteriores de “mátalos en caliente que nosotros nos encargamos de los derechos humanos…”.

Las vergüenzas del gobierno de AMLO

No todo es color de rosa en el gobierno de AMLO. Varios integrantes de su equipo son verdaderamente impresentables y mal ejemplo de una verdadera transformación. Es inadmisible que el actual director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz, sea el organizador del fraude electoral contra Cuauhtémoc Cárdenas y a favor del delincuente mayor de México: Carlos Salinas de Gortari. Es un abogado y comunicólogo (profesiones ajenas totalmente a la CFE) con serias acusaciones de enriquecimiento inexplicable, que yo sí me explico porque fue muchísimos años miembro del PRI…
Otro que tira y pega: Esteban Moctezuma Barragán, connotado ex priísta que fue coordinador de campaña, Secretario de Gobernación y Secretario de Desarrollo Social con el ex presidente Ernesto Zedillo. Nada tiene que ver su formación ni experiencia con la educación, pero ahí está.
Porfirio Muñoz Ledo, con sus cansados 86 años a cuestas, de los cuales 35 fue militante priísta y 18 Presidente Nacional del PRI, ahora pertenece al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), partido fundado por López Obrador, y es Presidente de la Cámara de Diputados.
Existen otros impresentables miembros de MORENA y del gobierno de AMLO, como el escritor Paco Ignacio Taibo II, hoy Director General del Fondo de Cultura Económica que, en el marco de una conferencia en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, se refirió públicamente a la abrumadora mayoría electoral obtenida por Morena y que por ello le permitió llegar al puesto actual con la expresión: “¡Sea como sea se las metimos doblada, camaradas!” Es evidente que este hombre responde absolutamente a la frase de AMLO "El poder atonta a los inteligentes y a los tontos los vuelve locos".
Es reprobable también el modo totalmente desaseado que impulsó AMLO para colocar al frente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos a Rosario Piedra Ibarra, persona decente pero que no tiene más méritos que ser la hija de la luchadora social Rosario Ibarra de Piedra, quien ha buscado incansablemente a su hijo Jesús, guerrillero desaparecido en la década de los 70´s.

El futuro del gobierno de López Obrador

La lucha contra la corrupción y la impunidad, los programas de gobierno, la transparencia en el manejo de las finanzas, la defensa incansable de la libertad de expresión, la defensa de la democracia, el sagaz manejo político interno y externo, las muy buenas labores de algunos colaboradores de su gabinete son incuestionables ‒aunque haya gente atontada por la incesante campaña de los grandes medios y los cuestione. Es incuestionable también el apoyo popular a su trabajo que nunca ha sido menor al 60% y ha llegado casi al 80%.
Es totalmente cuestionable el tristísimo papel de su partido MORENA, integrado por una fauna política variopinta que vienen de distintos partidos fundamentalmente del PRI y sus vicios y que muchas veces son un verdadero lastre del gobierno de México con divisiones de opinión, intentos de fraudes en elecciones internas, desencuentros, opiniones poco inteligentes y contrarias al proyecto de AMLO. Tampoco existen intentos de organización popular para apuntalar al presidente más votado en la historia de México. Por todo ello no es fácil predecir cómo terminará este sexenio de Andrés Manuel López Obrador. Es mucho lo que hay que cambiar y, como dice AMLO, el gobierno es un “elefante reumático” que hay que empujar para sacarlo de los viejos vicios. Por el bien de México es deseable que esta administración cambie al país, levante su imagen ante el mundo que cayó por los suelos por una corrupción e impunidad nunca vistas en Latinoamérica.




[1] La expresión “totalmente palacio” es tomada de la publicidad de una de las tiendas más caras y lujosas de México, El Palacio de Hierro, cuyo dueño forma parte de la mafia del poder. Los spots de la tienda siempre terminan con una voz seductora de una mujer que dice “Soy totalmente palacio…” (pituca, dirían en el Río de la Plata).
[2] El huachicol es una bebida alcohólica adulterada. ​Esta palabra del español mexicano también se usa para nombrar al combustible (gasolina o diésel) adulterado o robado. Las personas que se dedican a la actividad ilícita de robar y adulterar combustible y bebidas alcohólicas en México se conocen como huachicoleros.

jueves, 28 de noviembre de 2019

LA GUITARRA EN EL HIMNO NACIONAL DE URUGUAY


Mi padre, Cédar Viglietti Viscaints publicó en 1973 el libro ORIGEN E HISTORIA DE LA GUITARRA EN EL URUGUAY, cuyo título fue cambiado por una editorial argentina -sin autorización del autor- por ORIGEN E HISTORIA DE LA GUITARRA para así aumentar las ventas de la publicación. En ese libro, Viglietti introdujo en el Capítulo VI el tema "La guitarra en el Himno Nacional", que aquí transcribo textualmente para conocimiento de las nuevas generaciones de uruguayos en virtud de una amplia polémica sobre el verdadero autor de la música de la canción patria. Cédar Viglietti (h)


          Himno y Canciones Patrióticas –no había gran diferencia entre una cosa y otra– oíanse a menudo desde los albores de la Independencia; varias veces lucían el título Nacional Argentino; no obstante, un año antes, un Himno Nacional es cantado en tres oportunidades en el mes de julio, en el teatro, por "las hermanas Piacentini, Fernando Quijano", etc. 
          En 1840, el 25 de mayo, se canta el Himno Nacional, letra de Acuña de Figueroa y música de Un Oriental".[1] Cinco años después, el 18 de julio de 1845, óyese el "Himno Nacional con música de Un Joven Oriental e instrumentado por el profesor Don José Debali" (textual) según reza el programa[2] publicado en El Constitucional para una función en el teatro a beneficio de "los Hospitales a fin de socorrer a nuestro beneméritos enfermos y heridos". Este Himno tuvo mayor aceptación que todos los anteriores ya que se cantó después en octubre, noviembre y diciembre del 45 y enero del 46, etc.
          Finalmente, en 1848, en decreto refrendado por su ministro Manuel Herrera y Obes, el presidente Joaquín Suárez oficializa la música de Quijano: "Art. 1ro. Declárase Nacional y exclusiva, la música que para el Himno Nacional ha compuesto el ciudadano D. Fernando Quijano, y con la cual hace un año se canta aquél en las festividades cívicas". (Subrayado mío). Días después el decreto es ampliado, pero nada cambia en esencia. Dichos decretos fueron harto conocidos en el Montevideo de entonces ya que se publicaron en dos periódicos del 27 y 28 de julio de ese 48. Ya veremos por qué insisto con estos detalles.


          Quijano nace en Montevideo, al 1805; hijo de actores y actor él mismo; en los programas de la Casa de Comedias aparece muchas veces, y durante varios años, no sólo como actor teatral, sino también bailando toda clase de danzas, y aun cantando Tonadillas, en la primer zarzuela que estrena con su madre en Montevideo, en un dúo de El Barbero, en Tancredo, el aria de Fígaro, hace el Fiorello varias veces, con su hermana el Rondó de La Cenicienta, etc., y varias veces también canta con la compañía Piazentini que tiene marcada predilección no sólo por Rossini sino también por Donizetti –los autores de tanta influencia en nuestro Himno. Asimismo, le oiremos tocar al piano una Cavatina, pidiendo en el programa "la indulgencia precisa para dispensar los errores que cometa en la ejecución de un instrumento que sólo toca por afición".
          Peleando por la patria, Quijano gana su primer galón de oficial a los veinte años en 1825, es Capitán en el 39, y Jefe de un Batallón en Cagancha.
          Fue redactor de periódicos aquí en –y en uno de ellos con José Mármol– y en la vecina orilla. En Montevideo vivía en la hoy calle Washington, entre Pérez Castellano y Maciel. Sobre la pieza que cuadra el patio existe (esto se escribía hace treinta años) la habitación de altos que ocupaba José Mármol; allí se ensayó el Himno Nacional tocado por Quijano en la guitarra, estando presentes el citado argentino y nuestro poeta Figueroa.
          "Quijano es autor de varias composiciones musicales, una de ellas se adaptó a una oda en el teatro Solís en 1869." (Fernández Saldaña, Diccionario)
           Más concretas son las palabras de Lauro Ayestarán (ya se verá por qué subrayamos ciertos detalles): "Como compositor tenemos noticias concretas de cuatro obras suyas: un Himno a la Casa de Comedias, en 1845, una Pastorela de Navidad, Una Lágrima, poesía y música de Fernando Quijano puesta para piano por Debali, y un Tin Tin con otro seudónimo".
          Quijano muere en Paysandú en 1871; merece por su principal legado sonoro un biógrafo que haga justicia a tal diletante; pero diletante en el amplio sentido de la palabra, pues se redime, genial, de tanta novelería, con unos acordes arrancados a una guitarrilla cualquiera, y creando con su fervor un Himno para los orientales. En el diario Acción de Montevideo del 19 y 26 de octubre de 1964 y en varios números de la revista musical Resonancias, creemos haber demostrado que Quijano fue el autor de la música del Himno, y que la parte del maestro Debali está contenida en la frase del programa del teatro del 18 de julio de 1845: "…instrumentado por el profesor Don José Debali". Pudo haber sido éste el autor de la introducción (no lo discutimos, pero tampoco lo damos por sentado) así como de retoques o cambios en el contexto general, para bien o para mal –que eso no lo podemos saber.
          Con la consideración debida a la obra de Ayestarán como recopilación histórica poco menos que exhaustiva, expresamos no obstante nuestra profunda discrepancia con su afirmación de que "…la música del Himno es obra exclusiva de Debali".
          Dicho musicólogo hace muy especialmente caudal de que en la función de 1831 Quijano pide en el programa indulgencia etc.… pues sólo toca el piano por afición. Sin descartar este pedido como ingenua y falsa modestia o como alarde de intuitivo que pretende asombrar al público, no descartamos algunas posibles nociones musicales aun sin saber tocar el piano formalmente. Además, el Himno aparece de nueve a dieciséis años después de 1831[3] tiempo suficiente para que su autor dejara de ser un analfabeto musical (como lo califica Ayestarán) porque si se lee el detalle de los programas musicales de este período, resulta raro el día en que Quijano no interviene en ellos. No actuó –obvio es decirlo– ante un Montevideo muy exigente en materia artística; pero tampoco en un ambiente en que la música es un lujoso ocio de desocupados mentales como escribe Ayestarán.[4]
          Yo disimularía esta frase poco feliz si no fuera evidente contra quién va dirigida; y no se quiera ver chovonismo en mis palabras entonces, hace ciento treinta años los autores más aceptados en Montevideo eran Rossini, Bellini y Donizetti, como en Buenos Aires y tantas otras capitales no menos cultas. Más aún: estadísticas de 1964 señalan a Verdi como el más oído en el mundo, 2455 veces, sigue Mozart con 1710 y Puccini 1310. (En 1971 Mozart es el de mayor audiencia, y sigue Verdi.) 
          Entre sus razones Ayestarán compara la melodía del coro con la del solo; obsérvese que en esencia ambas son iguales; pruébese entonar lentamente el coro y se oirá el solo comprobándose que ello puede lograrlo un músico apenas discreto –aunque no escribirlo si así se quiere–, lo cual no altera el hecho.
          Así pues, "el compositor del cual se tienen noticias concretas de cuatro obras suyas" y que demuestra predilección por cantar Rossini y Donizetti, demuestra también que no es un "analfabeto musical" ni tampoco "un desocupado mental".
          No obstante lo dicho, la pieza fundamental en que se basa Ayestarán es una carta hallada por el profesor Hugo Balzo en la que José Debali protesta por la prensa, en 1855 (recuérdese esta fecha) ser el único autor de la música, y conminado a Quijano a desmentirlo, agrega: "El verdadero compositor es el que esta líneas escribe. Dígalo si no el mismo autor del Himno Nacional." (Acuña de Figueroa).
          A esto último decimos que en la Revista Nacional No. 51, Favaro trascribe de nuestro primer poeta:
                    "Si para mí es honra
                    la letra del Himno,
                    de Quijano es la gloria
                    de haberle dado vida."
     Debali demora en protestar diez o más años (véase llamada anterior) y pretende justificar tal demora expresando, textual: "Si hasta ahora no he reclamado la propiedad de ella (de la música) ha sido porque ignorando el idioma del país no he podido enterarme oportunamente de las publicaciones que se ha hecho al respecto".[5]
          Como parece que Quijano no contestó, Ayestarán, sin más, da razón a Debali; pero yo digo, no puede ignorar Debali este idioma en 1855, si él, llegado a Montevideo diecisiete años ha, publica en 1845, diez años antes de su publicitada protesta, dos largos artículos en castellano en sendos diarios de nuestra capital, El Constitucional y El Nacional, ambos del 20 de setiembre. En ellos Debali refiere que mientras él dirigía una ópera, la inesperada falta de una hoja de su atril provoca traspié de orquesta y cantantes por lo que un músico, Manuel Mochales, grita dese un palco: "¡Fuera ese Director!" (Favaro publicó uno de esos artículos, de unas mil palabras, en su estudio citado.)
          En dichos diarios Debali increpa violentamente al maestro rival que le gritó, y lo desafía a una apuesta por tres mil patacones para demostrar quién sabe más música de los dos: "presentaré mis diplomas de maestro y organista en Veada, Final Marina (etc.) y de músico mayor ganado en oposición en los Regimientos Savona, Casal y Dragones del Piamonte" (etc., etc.). Lo cierto es que de esta enojosa discusión surge algo interesante, pues terceras personas intervienen por la prensa, y aconsejan a ambos contendores que, en lugar de seguir insultándose, muestren su capacidad componiendo cada uno de ellos un Himno Nacional "para ser comparado con el de Quijano, que ciertamente es muy hermoso", a fin de que se elija y se oficialice el mejor de los tres.
          No fue aceptado tal consejo; pero interesa lo que se deduce de tal altercado periodístico: Debali ya sabía castellano diez años atrás (o tenía quien le traducía esa polémica) ¿por qué no protestó en este caso contra este Himno que se le adjudicaba a Quijano en carta a él mismo dirigida? Himno que si no fue el del decreto del 48 (aunque era del 47) habrá que creer entonces en la capacidad musical de nuestro guitarrista, en fin, círculo vicioso del que no pueden salir quienes le combaten.
          Parece que Quijano no contestó a la carta del 55; decimos parece porque las ediciones de los diarios de entonces no están completas y porque pudo haber otro medio para dilucidar ese asunto; pero no contestó tampoco Ayestarán los dos largos artículos sobre el tema[6] que publiqué en la prensa, pese a nombrar a dicho musicólogo unas veinte veces. No se dio por aludido, lo cual, desde luego, no me da derecho a creer que me concediera la razón.
          Además, supongo que Quijano conocería la violencia del carácter de Debali, y con los títulos de que hizo gala en la carta del 45 ¿podía animársele con una pobre y humilde guitarra criolla? Vamos a no exagerar capacidades y deficiencias respectivamente, que ya no estamos en la época durante la cual pudo Quijano temer un enfrentamiento con Debali, en términos que éste llevaría al terreno de la técnica musical, de las leyes y vocabulario –que siempre amedrentan a creadores que pueden llamarse Mussorgsky cuando compuso su grandioso Boris Godunov[7]o simplemente autores de éxitos populares, de los cuales hay miles de ejemplos.[8]
          Debali era asimilado a Mayor, y maestro de bandas del ejército en la época de la oficialización del Himno, lo cual lo obligaba a estar enterado del decreto, pues en su artículo 2o. decía: "Pase al Ministerio de Guerra el ejemplar de la composición presentada para que sea distribuida a las músicas del Ejército." Luego, en la ampliación se lee: Art. 2do. "Todos los directores de las Bandas de Música militar sacarán inmediatamente copia de aquella composición y formarán la partitura instrumental que distribuirán en sus respectivas bandas. SUAREZ, MANUEL HERRERA Y OBES." (Y repito, el art. 1o. dice que la música exclusiva es la de Quijano.) Estos decretos se leían ante todo el Batallón formado, y aún se colocaban en un cuadro a la vista de todos. Y muy indiferentes a las cosas de la patria habrían de ser los oficiales que oían a diario en los cuarteles el ensayo del nuevo Himno, para no comentar con Debali –como oficial que era– sobre el origen de esa música...
          Para abreviar, termino diciendo que en 1885 un descendiente de Debali reclama –ante el Gobierno– la autoría de la música del Himno para el maestro húngaro, siendo desestimada dicha reclamación por resolución del presidente Tajes tras el curso correspondiente de dicho expediente, que puede verse en el artículo de Favaro citado, pero de lo cual no hace mención Ayestarán.
          A raíz de esta reclamación, dando razón a Quijano, surgen escritos de contemporáneos, como el del periodista y poeta Francisco Xavier de Acha expresando que asistió al nacimiento del Himno en la guitarra de Quijano; del doctor Stefano Wonner que además cita a Manuel de la Sierra en el mismo sentido, de la revista Montevideo Musical que ya vimos dirigida por los más conspicuos músicos de entonces, de nuestro cronista Isidoro de María, el propio Acuña de Figueroa con la cuarteta que copiamos en páginas anteriores, y posteriormente –1940– personalidad como la de Raúl Montero Bustamante que en su libro sobre el Himno da la versión que compartimos: "Quijano en 1840, con reminiscencias de la ópera Lucrecia Borgia de Donizetti, compuso en la guitarra la versión musical (del Himno). Debali, un buen músico húngaro radicado en Montevideo escribió e instrumentó la composición".
          También de este siglo –1922– citamos a Rómulo F. Rossi, autor de Recuerdos y Crónicas de Antaño, de quien dice Horacio Maldonado –luego de criticar su estilo pobre, etc.– que lo valoriza la honestidad de sus fuentes. Rossi entrevista a un ex–diputado y Director de Hospitales y Asilos, Francisco Martínez que en ese año a los ochenta y cuatro tenía lucidez y buena memoria y cuyo padre había nacido en Maldonado en 1811: "El Himno es el actual, cuya composición musical se debe al Coronel Quijano. La musicalización se hizo en casa de Acuña de Figueroa. Quijano tomaba mate allí todas las mañanas… siempre con su guitarra de la que era apasionado y feliz ejecutante. De esa casa solariega fue saliendo nota a nota el Himno Patrio, y que más tarde escribiera Debali".
          Pese a mis búsquedas, sólo un libro hallé, fuera del de Ayestarán (y posteriormente de otro de Hugo Balzo) que negara a Quijano: Génesis y transcurso del Himno Nacional, 1945, de Julio Pons, prólogo de Eustaquio Tomé. Sin comentarios –no se necesitan– leemos: "Se ha divulgado que compuso la música, la actual, para guitarra el español (!) Fernando Quijano, soldado de Cagancha, ciudadanizado tal vez por una de las disposiciones de la Sección II del Cap. I de la Constitución de 1830. Quijano tocaba la guitarra de oído –es lo que afirman los historiadores de la época. Pero no encontramos en estos historiadores mención alguna con respecto a los instrumentos que integraban las músicas del ejército, los que no podían ser guitarras, ni solamente guitarras. (¿) Entre esos dos decretos existe una diferencia de verbos: mientras el primero dice música compuesta, en el segundo dice que le ha dedicado Quijano. (!) Debali, radicado en Montevideo en 1836, trajo consigo el primer piano que se conoció en el país (!) y en el que se compuso el Himno y el que, en poder de su hijo entonces en Paysandú, fue destrozado al servir de trinchera en las barricadas de la Toma de 1865". (!) 
          Lo dicho; tamañas tonterías se comentan solas.[9]
          Resta un comentario semejante sobre reciente opinión de Hugo Balzo, con pedantería impropia del tema, y haciendo gala de ambigua frivolidad, en la introducción de Enciclopedia Uruguaya No. 35, página 111, anuncia que va "a clarificar dos temas en los que se manejan frecuentemente conceptos confusos cuando no erróneos: el Himno Nacional y la música folklórica y el folklore negro ciudadano... En el primer caso debido a la vieja polémica entre quijanistas y debalistas… en el segundo caso a causa de la juventud de una disciplina que en sus pocos años de vida seria –y pese a los esfuerzos de Lauro Ayestarán– no ha podido todavía decantar suficientemente sus conceptos básicos". [sic]
          Bueno, menos mal que este señor va a clarificar dichos temas; sólo que como es muy capaz le basta para ambos, Himno y Folklore, con tres menguadas páginas; de ahí mi expresión "ambigua frivolidad" que podría interpretarse erróneamente...
          (Confieso que con dos libros –unas 300 páginas– aparte de innumerables artículos en la prensa, y casi toda una vida dedicada al estudio y práctica de ese folklore, juzgo no haber dado una visión clara y exhaustiva –que ni siquiera la tengo para mi).[10]
De las tres páginas de Balzo, media es para volver a transcribir la tan debatida carta de Debali del 55; otro tanto para la trascripción de los decretos de Joaquín Suárez y las tres ediciones musicales publicadas por Debali, y otra parte para referirse a la letra de Figueroa, así como al exacerbado nacionalismo de los quijanistas y de los "historiadores que no poseen (como él, como Hugo Balzo) sólidos conocimientos musicales..." En el breve espacio que le queda elude la reclamación ante Tajes, al igual que Ayestarán, y como éste tampoco rebate ninguno de los puntos que nosotros sostuvimos en los citados artículos de Acción o de Resonancias, los cuales nos consta los leyó en su oportunidad. Nada nuevo aporta; se limita a lo dicho por aquel musicólogo, salvo algún detalle ajeno a la autoría de la música del Himno.
          ¡Ah! Olvidaba yo que descubre con femenil asombro lo siguiente, textual: "pero lo más asombroso es que el motivo… es una melodía de Lucrezia Borgia". (De más estaría decir que este descubrimiento data del pasado...)
          Con lo cual termina Balzo, como para que no lo molesten más "la controversia queda definitivamente aclarada".
          Alguien dirá que este profesor Balzo sabe música (y más que yo), es pianista, de clases y toma exámenes, ha vivido su vida en el Sodre, entre músicos y por tanto entre compositores… ¿puede, entonces, equivocarse tan ingenuamente? Sinceramente, no lo creemos.[11]
          Dejando el tema, recordemos que los himnos europeos se originaron en ambientes musicales superiores y fueron reflexivamente elaborados, ajenos al sedimento operístico italiano. En nuestra América, en cambio, se asimilan las fiorituras vocales e instrumentales y "los característicos acompañamientos a la guitarra de los que no se libró el nuestro", dice el peruano Raygada. "Alardes marciales de reacción, gritos rebeldes, estallidos iracundos" canciones de protesta que se dirían ahora "compuestos casi siempre por patriotas aficionados en vez de músicos".[12] No obstante, conviene aclarar que casi la mitad de los himnos de Latino América son obras de europeos: italianos, españoles, alemanes. En otra parte, sobre el Himno Oriental dice Raygada: "La edición más honorable es la de las Naciones Unidas, en que el Himno Oriental figura con los nombres de los tres autores, el del poema, el de la melodía y el del maestro orquestador" –criterio que compartimos.[13]






[1] Seudónimo de Quijano, al igual que Un Joven Oriental, hecho que nadie discute.
[2] Puede verse este programa en la reproducción fotográfica inserta en el Boletín Latino Americano de Música, Tomo IV, página 576, en honesto artículo sobre nuestro Himno, de Edmundo J. Favaro.
[3] Decimos así porque en el 40 Quijano estrena la música de un Himno que probablemente sería el mismo del 45 oficializado el 48; lo contrario significa adjudicarle la autoría de tres himnos distintos…
[4] Recuérdese lo que trascribimos del musicólogo referente a Quijano: “Como compositor tenemos noticias concretas de cuatro obras suyas…” ¿Dónde está pues, el “lujoso ocio de los desocupados mentales”? Tampoco en el desprevenido prólogo que J. E. Pivel Devoto le hace al citado libro de Ayestarán, pues allí se elogia el florecimiento de todas las artes en el Montevideo de entonces, por lo cual me asiste del derecho de pensar que este señor no leyó el voluminoso libro que prologó…
[5] Ayestarán dice que Debali tenía numerosos hijos y que hablaba tres idiomas, lo que nos sugiere que podría entender el castellano…
[6] Dichos artículos se titulan La Música de nuestro Himno nació en la guitarra criolla de Fernando Quijano, publicado en el diario Acción de Montevideo, los días 19 y 26 de octubre de 1964.
[7]Rimsky Korsakof intentó reajustes técnicos en dicha ópera lo cual le valió agudas críticas, comprendiendo, desalentado, que la insuficiencia de esa técnica tan temida por su compatriota no permitía corregir detalles, pues sería borrar en esencia el valor que tienen los errores del genio.
[8] Desde el Matos Rodríguez de La Cumparsita al Pintín Castellanos de La Puñalada por nombrar dos autores bien conocidos, pues cuando compusieron esas piezas no sabían más música que Quijano… y a ninguno de los armonizadores se le ocurrió, basado en el conocimiento de ese oficio, reclamar la paternidad, lo cual hubiera puesto en buenos apuros a los verdaderos autores… Otro, como el catalán José Freixas, no tenía empacho en confesar que había compuesto su celebrada ópera La Figlia del deserto tarareando las melodías a un profesor de música que las armonizaba e instrumentaba; Freixas compuso otras obras, una Misa de Gloria, un Stabat Mater, etc. Con el Guernikako Arbola el célebre Himno de los vascos nacido en una guitarra, sucede –aunque en menor medida– algo similar cuando su autor, José María Iparraguirre se halla en un café con el organista Blas de Altuna; o el caso del primer Himno del Paraguay, compuesto en época de Francia por Quintana, maestro, relojero y guitarrista…
[9] Hay algo más en este descubridor: respecto a dicho primer piano, en el ya citado libro nuestro de 1947, en página 56, dimos noticia de uno de los primeros pianos aparecidos en estas  latitudes, y ello ocurre en 1806, treinta y dos años antes del de Pons; y aún en las presentes páginas, en capítulo anterior, en el concierto de 1822 puede verse a Madame Massini cantando un aria con acompañamiento de piano y hasta el propio Quijano tocando su cavatina en 1831…
[10] En cuanto a su clarificación del folklore rural y negro, este señor lo realiza en una sola página: poder de síntesis…que se diluye en exaltar a Debali (sabemos qué hay detrás de eso) como autor de la primera obra escrita a la manera del folklore, una Media Caña que no es tal, bien lo sabe ese profesor, que luego sigue gastando esa solitaria página con una cita “no muy digna de confianza” [sic] y que en 1936 desechó radicalmente y con razón Carlos Vega en su libro Danzas y Canciones Argentinas, páginas 137 y siguientes.
[11] Hace unos diez años la sociedad criolla Elías Regules proyectó la erección de un monumento a Debali como autor del Himno. Son gentes de dinero y pudieron haberlo logrado sin mayor esfuerzo; pero creyendo haber salvado a la patria con la sola idea, de ello no pasaron.
[12] Historia crítica del Himno Nacional del Perú, de Carlos Raygada.
[13] En 1968 la Asociación General de Autores Uruguayos publicó un llamado a historiadores e investigadores musicales para que enviaran sus trabajos sobre este debatido tema de la paternidad de dicha música; aparentemente era una buena idea: propiciar la investigación de la verdad histórica es siempre acción plausible. Acudimos a dicha oficina a recabar las bases y se nos prometió que antes de una semana se publicarían. Pocos días después, un señor Coriún Aharonián que oficiaba de crítico musical en un periódico capitalino, publica un artículo un tanto confuso sobre la importunidad de tal llamado… y que si Ayestarán ya había dicho… y que si Pivel Devoto…y que si Hugo Balzo… Le replicamos en el mismo periódico, nos replicó a su vez y finalmente abandonamos pues era evidente que dicho crítico no quería entrar en el tema propiamente dicho. Lo cierto es que pasó una semana, y dos, y tres… años y las bases no aparecieron. Parece que móviles no muy claros provocaron el tal llamado y a su vez la consiguiente crítica. Fue una oportunidad perdida.
A este propósito nos place recordar un episodio poco conocido en nuestro país, cuyo principal protagonista  fuera un excelente músico uruguayo, Carlos Pedrell (de quien hablamos en el capítulo siguiente). Sintetizo: en 1909 el Consejo Nacional de Educación de la Argentina decretó: “Art. 1ro. Habiéndose discutido recientemente la verdadera letra y música del Himno Nacional
-          Considerando que el Consejo no puede permanecer impasible ante esta polémica, velando por el imperio de la verdad histórica, en que se trata de establecer el origen fehaciente de la parte poética y musical de nuestra Canción Nacional”, etc. “Se designa al Dr. Alfredo A. Posse  y al inspector de Música Profesor Don Carlos Pedrell”… etc. Después de ardua como larga tarea, Pedrell informó sobre la parte musical y publicó luego un libro sobre este tema, libro que puede verse en nuestra Biblioteca Nacional.
-          Resta agregar que en nuestro caso, las ediciones musicales del Himno lucen aún como autor, el nombre de Debali, a ciento veinticinco años de su oficialización por el Presidente Joaquín Suárez. Lo cual parece servirle al señor Balzo para robustecer más aún su peregrina tesis…